Sobre lo de la religión, en el desgraciado e hipotético caso de que se decidiera no permitir signos religiosos en las escuelas, ¿tampoco podrían ir los niños con crucifijos al cuello? No me lo creo, y es un signo religioso igual.
Mira. Según escribía esta mañana mi respuesta lo pensaba, y al abrir el periódico mira lo que encontré:
Crucifijos y rosarios frente al velo
Los alumnos del colegio obligado a admitir a dos alumnas con «hiyab» reivindican lucir símbolos cristianos y «piercings», antes prohibidos
Y ya en el artículo:
A primera hora de la mañana, la directora ya ha tenido que lidiar con un padre que, airado, exige que su hija también pueda entrar en el colegio con su «piercing». «Haga lo mismo que los padres de las niñas; vaya al Ministerio de Educación y ponga una reclamación», le responde.
Sobre la comida, ya he dicho que yo no veo el inconveniente en que los comedores públicos deban preparar menús distintos para quien sea vegetariano, musulmán, hindú o asturiano.
Sí hay uno, fundamental: el coste económico. Salvo razones de fuerza mayor, como en el caso de una enfermedad que lo justifique, sería prohibitivo para los centros escolares y/o Administración Pública sostener ese sistema. Por lógica las minorías deben adaptarse a las mayorías; no digo eliminar sus costumbres pero si adaptarlas al ambiente en que el que ahora viven.
Los españoles que emigraron en los años 60 no tenían por costumbre llevar velo en la cabeza, o similares
Eso es coger el rábano por las hojas Nicolás. Los españoles que emigraron en los 60, como los de ahora, tenemos unas costumbres muy diferentes de las del resto de Europa. Por ejemplo el horario de comida, que es muy diferente. O la costumbre de alternar hasta la madrugada, que no se hace en ningún otro país. El españolito que viajó a Alemania se tuvo que acostumbrar a la forma de vida germana, y no los alemanes a las peculiaridades de los españoles.
no creo que se pueda comparar porque ellos no necesitaban "nada" del país anfitrión.
¿Ah, no? Exactamente lo mismo que los que vienen a España: un medio de vida. Al margen de todo esto, lo de Ceuta no han sido inmigrantes. Mira de donde vino el problema:
En realidad, las familias de las niñas aseguran que a finales del curso pasado la Dirección del colegio, con prestigio en la ciudad, ya les advirtió de que debían quitarse el pañuelo o «matricularse en otro instituto», pero la orden no se materializó hasta el lunes de la semana pasada, cuando el reglamento entró en vigor. Entonces, ambas se negaron a pasar la puerta del colegio sin su velo, algo a lo que sí accedió la tercera de las jóvenes que acostumbraba a usarlo en el centro, que continuó yendo a clase con normalidad.
Lo paradójico del asunto es que fue precisamente una familia musulmana cuya hija comenzó a usar «hiyab» la que, contrariada, pidió al colegio que hiciera algo para evitarlo. Receptivo, el centro decidió no ser más «permisivo» con la apariencia de sus alumnos, que utilizan uniforme desde hace años, y reforzar sus normas internas.
Todo surge porque una familia musulmana pide al centro que haga algo para impedir que su hija use el hiyab, o así lo entiendo yo. |