Las plazas perdidas, perdidas serán, sean ocho u ochenta. Lo máximo que se puede hacer es reubicar las que se quitan por la rotonda. Y al reubicar a los taxis las cuentas siguen dando un debe en plazas.
Es lo mismo que ocurrió con el paseo del muelle: se perdieron plazas, se construyeron otras, pero no alcanzamos a igualar a las que había con la suma de las no perdidas con las creadas nuevas. Y es lo mismo que con las plazas que dicen que se crean con las nuevas o futuras urbanizaciones: 500, 1000... esas son las que ya se necesitan con independencia de las casas a construir y no algo que se deba presentar como un logro.
Además la reubicación de los taxis a la calle Comercio no me parece que beneficie ni a los usuarios ni a los taxis ni a la circulación. Basta fijar la atención en el recorrido de salida de un taxi y en de entrada. Cuando se cambiaron del Comercio al paseo ¿por qué razón fue?
La perspectiva si que existe de cambio en las entradas oriental y occidental del puente. Es difícil ya en la oriental ya que la rotonda lo va a condicionar todo, no sólo el puente sino también las futuras consturcciones de la plaza de abastos, delfa, hospitalillo etc. En esa zona repito difícil se nos antoja.
Pero aún tenemos un margen en la otra. Dejemos la calle de El Pico, travesía de la N-632 como está, y fijémonos en la linéa o trazado oblicúo que podemos diseñar desde el horreo hasta el Tocote. Creando una especie de T o raqueta. La perspectiva no está en la entrada del puente sino en cambiar la trayectoria de la N-632. Para ello (ahí está lo costoso) el barrio del Tocote y las naves que están detrás deberían desaparecer (lo costoso serían las indemnizaciones o las construcciones de nuevas viviendas para los afectados). Por eso decía que Tito Bustillo lejos de ser un problema podría ser una solución. Es decir aprovechar la construcción del museo para iniciar esta enorme infraestructura de cambio, de verdadero cambio. |