Mas de lo mismo; o diferente.
Conflicto de Siglos.
Pero mientras tanto, hemos de ver esta guerra con esta mirada más real, no sólo con la imagen que nos muestran los medios de comunicación, que muchas veces es distorsionada, o censurada para alguna parte, careciendo de imparcialidad, y buscando sólo el provecho comercial.
El fuego de un Obus 120mm alcanzaba a un autobús escolar israelí con varios niños dentro. Dos murieron y varios resultaron heridos de gravedad. Escenas como estas se repiten constantemente en el Medio Oriente, en la llamada Tierra Santa.
La idea de muchos es que este terrible conflicto comienza cuando es proclamado el Estado de Israel el 14 de mayo de 1948 por el sionista David Ben Gurión, pues al día siguiente los ejércitos de Egipto, Transjordania, Siria y Líbano ingresaban a Palestina, buscando con ello, impedir la partición de este territorio entre dos estados uno israelí y otro árabe, que había sido decretado por la ONU.
Desde entones y hasta la fecha, todos los esfuerzos por llegar a un tratado que mantenga la paz, han sido en vano, de hecho en los últimos años, este conflicto que ha sido revestido por grandes esfuerzos de paz, ha sido desnudado hasta su esencia más expuesta; judío contra árabe, árabe contra judío. (Decborah Sontag / The Nwe York Times News Service).
Esta porción de tierra ha estado en problema desde mucho tiempo, ha estado bajo el dominio de muchos reinos e imperios; babilonios, persas, romanos, árabes, otomanos... los judíos perdieron el control de esta tierra desde la conquista de los romanos, y fueron expulsados de ella, a partir de la destrucción de Jerusalem por Tito en el año 70.
Fue el movimiento sionista a finales del siglo XIX y principios del pasado, que llevó a una movilización de cientos de miles de judíos a buscar el regreso a esa tierra, la "prometida", la que una vez habitaron. Pasaron varios años para ello, en 1948 se estableció el Estado de Israel y con ello, una serie de guerras y guerrillas, de una lucha sin descanso entre estos dos pueblos. Pero el origen de la guerra entre palestinos e israelíes, entre árabes y judíos no es ese, este es un Conflicto de Siglos.
Hemos de saber que la historia de judíos y árabes se remonta hasta los tiempos bíblicos, es en la Biblia donde encontramos el origen de estos dos pueblos. Es ahí donde veremos y entenderemos porqué de la antigua y familiar noción de nosotros contra ellos se ha profundizado y resurgido otra vez.
El libro de Génesis relata origen de los dos pueblos enemigos, el capítulo 25 tiene la historia del nacimiento de los dos hijos de Isaac el patriarca, hijo de Abraham. Isaac oró a Dios para que le enviara un hijo, pues su mujer Rebeca era estéril, el Señor contestó la oración de la pareja, y Rebeca quedó embarazada, pero en ese embarazo ella sufría mucho, teniendo unos dolores terribles, tanto que llegó a decir para que quiero vivir, pues los dolores eran ocasionados porque en su vientre había dos pequeños., y aunque aún no habían nacido, ya peleaban dentro del seno de ella.
Debido al sufrimiento, fue a consultar a Dios, y en el versículo 23 encontramos la respuesta: Y le respondió el Señor, dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas. Y un pueblo será fuerte que el otro pueblo, el mayor servirá al menor.
El conflicto había comenzado, la enemistad nacería ahí, desde antes aun nacimiento. Pero la narración de Génesis continúa. Llegó el momento del nacimiento pero éste fue singular, la Biblia relata que después de nacer el primero salió inmediatamente después el otro tomado con su mano al talón del primero, aquello significaba que habría una rivalidad férrea entre los dos hermanos, y que perduraría hasta los descendientes de ambos.
La historia nos revela que aquella rivalidad llegó hasta los límites, cuando Jacob obtuvo la bendición de primogenitura que le correspondía a Esaú su hermano mayor, pues éste juró matar a Jacob. En los capítulos posteriores encontramos que aquellos dos hermanos se reconciliaron, aceptando Esaú que Jacob había quedado como el primogénito, pero esa tensión que hubo entre ambos fue heredada a sus hijos.
A lo largo de la historia bíblica encontramos esa lucha entre los descendientes de Esaú y Jacob, los libros de Josué, Jueces, Reyes... relatan las guerras que hubo entre Israelitas y los pueblos que descendían de los hijos de Esaú, pues él se emparentó con los cananitas, aunque también con su tío Ismael, que se relaciona con el pueblo árabe, de tal manera que Esaú viene a ser también ascendiente de los árabes.
El libro de Nehemías relata la historia de la reconstrucción de Jerusalem después de la deportación a Babilonia, y menciona como los judíos se vieron problemas con sus vecinos, cuando decidieron reconstruir las murallas de la ciudad (Nehemías capitulo 2, versículos 18 y 19), entre sus enemigos se encontraban los árabes, Gesem era su líder (lea todo el libro de Nehemías).
Es así como comprendemos da manera más clara cuál es el origen de este conflicto que en los últimos años a resurgido hasta sus raíces más profundas. Pero de acuerdo a la Biblia, y su profecía, ¿qué fin tendrá ese conflicto?
La Escritura es clara al respecto, la respuesta de Dios a Rebeca fue: Uno será más fuerte que el otro y para entenderlo mejor dice: el mayor servirá al menor. El Señor había escogido, y esa es su voluntad, como dice Romanos 9.13-15.
¿Que fin tendrá el conflicto palestino-israelí? Muchos esperan que se resuelva de manera favorable para ambas partes, otros ven esto con muchas reservas, otros, los extremistas árabes sólo ven el fin de la guerra a través de la exterminación total de los judíos que viven en Palestina. Inevitablemente este problema tendré un fin, y éste, será el que señala la Escritura, habrá paz, pero ésta llegará con la venida del Señor, pues este conflicto nos lleva a ver otras profecías bíblicas que señalan el ya pronto regreso del Señor, que vendrá a establecer Su reino precisamente en Jerusalem, la ciudad en disputa actualmente, no sólo entre árabes y judíos, entre el judaísmo y el islamismo, sino por otros más. La Biblia nos señala que el Señor restaurará a su pueblo Israel, eso es seguro.
Además, todo verdadero cristiano pone sus ojos en ese punto de la tierra, pues la profecía está dada: ...cuando digan paz y seguridad, entonces vendrá la destrucción (1 Tesalonicenses 5.3), pero esa destrucción no alcanzará a los que esperamos el regreso del Señor viviendo en Su justicia. Pero nuestra mirada sigue cada uno de los acontecimientos que se desarrollan en el Oriente Medio, sabiendo siempre que fin tendrá el conflicto entre Jacob y Esaú. |