VINLAND vs NUEVA INGLATERRA
PARA NUESTROS AMIGOS OTO EL FARU Y DEMAS FOREROS QUE POR ESTOS TEMAS SE INTERESEN.
Saludos cordiales y perdón por este ladrillo o ladrillazo.
arbidel
Auque desde cierto punto de vista visto desde la actualidad climática política y geográfica en algunos temas sobre el calentamiento se habla de las idílicas verdes praderas de Groenlandia y los verdes y frondosos verdes bosques acunados por un clima templado y benigno según los investigadores de estos temas hace mas de 1000 años.
A continuación:
Durante mi trabajo como tripulante en los grandes pesqueros de altura, cuatro campañas de 6 meses cada una aproximadamente a la pesca de bacalao, de esto hace muchos años, desde el Golfo de Maine (Nueva Inglaterra) hasta las costas de Groenlandia pasando por los grandes bancos de Terranova y Labrador. Comienza la tierra de Vinland, en el Golfo de Maine, que según la saga exploro Leif Ericson hace unos 1000 años, tal como relatan las sagas, era un lugar especialmente notable por las vides y/o bayas silvestres; pero ahí no queda la cosa, pues para otros era también Vinland la península de Nueva Escocia ya Canadá y vecina al actual estado de Maine, continúan las sagas introduciendo en su relato que nos sitúa Vinland en la L'Anse aux Meadows (corrupción inglesa de'l Anse aux Méduses, Ensenada de las Medusas) al norte de la Isla de Terranova, el mismo nombre de Vinland podría ser una ilusión, como tantas otras poblaciones norteamericanas con dulces nombres bucólicos; pero Ensenada de las Medusas de bucólico no tiene nada. Por qué desde luego L' Anse aux Meadows no es ni mucho menos el valle del Rodano ni la fértil borgoña, Ribera de Duero, Rioja etc.Pero lo que no cabe dudad es que desde las costas de de Rhode Island hasta las de New Brunswick se llama Nueva Inglaterra, de los vikingos no se acuerda ni dios, y las famosas vides no aparecen por ninguna parte.
Seguimos leyendo las sagas y nos dicen que la maravillosa tierra de Vinland se halla 200 millas más al norte, en Indian Harbour a la entrada de la bahía de Happy-Valley (Goose Bay), ya en la península de Labrador, mientras nosotros desde nuestro trabajo vamos viendo otras cosas del entorno inhóspito que rodean aquellos parajes donde gran parte del año están sometidos a vientos muy fríos e intensos, unas veces, y otras cubierta de una espesa niebla que se podía cortar con un cuchillo. Las únicas uvas que veíamos eran aquellas que cuando el barco iba a puerto a hacer provisiones venían en cajas con la etiqueta Producto de California o de Florida etc. eso si, primorosamente envasadas en aquellas cajas de cartón de colores muy llamativos que en aquella época en España aun no estábamos a esas alturas de envasar nuestros productos en cajas tan coloridas; aunque nuestros productos eran y siguen siendo de superior calidad, de eso no cabe duda, colorines con fines de publicidad mercantil aparte.
Donde comenzaba la zona maldita, en la primera Vinland, Golfo de Maine y su entorno. Maldita para los pescadores españoles como consecuencia de que estamos en una zona de pesca que es habitual para los canadienses y yanquis, que utilizan barcos pequeños de manga ancha con potentes motores y una tripulación de cinco o seis personas. Hay mucho pescado plano y halibutes. Cuando nos cruzamos con alguno nos hacen signos groseros, poco amistosos, expresando así que no somos bien recibidos en estas aguas, que creen que son exclusivamente de ellos. La mayoría pesca con palangres y temen que nuestra red les destroce el aparejo, nuestro barco desplazaba 2500 toneladas, la inquietud de estos pescadores artesanales no es para menos.
Esto nos obliga a navegar con mucho cuidado, haciendo eses. Estos mares que van desde la zona de Boston a Halifax (Golfo de Maine) fueron en el pasado objeto de grandes tensiones entre los habitantes, colonos de origen inglés y la corona británica, no de origen vikingos como seria de esperar. Eran los cuáqueros, peregrinos, pioneros, que llegaron en el Mayflower con objeto de encontrar un paraíso donde pudieran vivir rezando fanáticamente, sin trabajar, tuvieron la gran suerte de encontrarse con una costa repleta de pesca de todo tipo, en especial de bacalaos, arenques y lubricantes.
Lógicamente, los cuáqueros en los primeros años de su llegada, ni siquiera contemplaron la posibilidad de alimentarse con lo que el mar les ofrecía, porque encontraron santas razones para robar la acumulación de alimento que los indios indígenas guardaban en lugares no muy bien protegidos. Pero, como todo tiene su fin, llegó el hambre y no les quedó otro remedio que comerse las pecaminosas langostas que se que daban varadas en las playas de piedras y cantos. Como no tenían suficientes conocimientos para vivir de la agricultura, pasaron mucha hambre hasta que observaron que la tierra abonada con los desperdicios de pescado era más productiva que la cultivada sin esta ayuda. Fue a partir de entonces cuando comenzaron a darse cuenta del negocio --principio de la gran nación capitalista norteamericana--, y que comerciando con el sobrante de pescado podían enriquecerse santamente, porque Dios así lo había querido. Por ello, Gloucester, situado al Norte de Boston, se convirtió en le mayor puerto constructor de barcos y de aquí salió la goleta: embarcación con dos palos, siendo el de popa más alto que el de proa, rápida y adaptada para la pesca y que luego se popularizó en todo el mundo como navío de altura. Para 1780 se habían construido más de 400 barcos de dos palos. Además de Gloucester, Salem (donde los cuáqueros se encargaron de "ajusticiar" en 1690 a 19 personas acusadas de brujería), Porthmounth y Pórtland fueron transformándose en centros comerciales de verdadera importancia. Cargaban su pescado seco y salado en los barcos que venían de Europa. Lo descargaban en Bilbao o Lisboa y de allí distribuían el santo bacalao a toda la Europa católica.
Conviene recordar que España, Portugal, Francia e Italia eran los mayores consumidores de bacalao salado para poder cumplir con el ayuno de carne de los viernes que exigía la religión de Roma. Esta necesidad crea un gran flujo comercial entre Europa y Nueva Inglaterra y este flujo, convertido en un gran comercio se fue transformando en una especie de línea regular. En el siglo XVII ya se comerciaba con viajes en redondo.
Desde Gloucester se enviaban barricas de bacalao salado a Canarias y de allí se trasbordaban a otras naves con destino a la Península Ibérica. Por otro lado en Canarias se embarcaban productos europeos como vino, melaza y sal (luego los habitantes de Gloucester se aprovisionaron de sal de segunda calidad en la isla Tortuga del Caribe). El barco, con esta carga, se dirigía a las islas de Cabo Verde a embarcar esclavos y de allí, de nuevo, a las costas de Nueva Inglaterra para recomenzar e siguiente transporte. Como se ve, la piedad religiosa estaba íntimamente relacionada con la trata de esclavos. Los descendientes de aquellos fanáticos religiosos, de vikingos no tenían nada, ni denominaban Vinland, a las tierras de Connecticut, Rhode Island, Massachussets, New Hampshire, Maine y New Brunswick donde ellos, cuáqueros, peregrinos pioneros que llegaron en el Mayflower, no vikingos como seria de esperar. Tal Como relatan las sagas de Leif Ericson |