RITMO DE LOS CLIMAS
Lo que sabíamos hace ya muchos año...yo me pregunto ¿Por qué tratan de amedrentar al ciudadano normal y corriente, con tantas mitos? No se trata de de izquierdas ni de derechas faltaría mas que la poderosa naturaleza se tenga que guiar por semejante insignificancia.
Ritmo de los climas.
Sin insistir en la intervención continua del océano en nuestra vida cotidiana, los que nos hemos dedicado a la pesca sabemos, hemos estudiado, las variaciones seculares de su temperatura, variaciones que van ligadas a otros fenómenos, como son los de las mareas y la actividad solar, y obedecen al mismo ritmo que, a su vez, condiciona el de los climas. La idea se le ocurrió primeramente al gran oceanógrafo sueco Pettersson, quien la expuso en una obra sensacional, las Variaciones climáticas en las épocas históricas y prehistóricas, publicada en 1912.
Una prolongada labor de información había demostrado a este sabio que es posible descubrir variaciones regulares en el rendimiento de la pesca en las costas escandinavas, pesca que experimenta máximos y mínimos periódicos, debidos a des censos y elevaciones termométricas, igualmente periódicos. Acudiendo luego al testimonio de la Ciencia y la Historia, Pettersson demostró que hay alternancias de clima benigno y clima riguroso, a las cuales corresponden ciclos en la altura de las mareas. Distinguió progresivamente un primer ciclo de 4 años y 8 meses un segundo, de 9 años 4 meses; un tercero, de 18 años 8 meses, y, finalmente, uno de 111 años, que puede calificarse de ciclo secular. Estos períodos dependen de las posiciones respectivas del Sol, la Tierra y la Luna, Nutación y Precesión del eje terrestre que se combinan entre sí. Desde 1826 a 1939 ha transcurrido un ciclo secular compuesto de 24 ciclos del primer orden, 12 del segundo y 6 del tercero. En 1956, el nuevo ciclo secular está en su cuarto ciclo seminovenal, si segundo novenal y el primero octodecimal.
Así, pues, en conjunto las aguas oceánicas van calentándose, lo cual explica que los ice bergs desciendan cada vez menos bacía el Sur, que la banquisa se funda antes cada año y que los inviernos sean menos rigurosos que antes. No son menores las perturbaciones en el mundo de los peces, perturbaciones que obligan a los pescadores a adaptarse a nuevas condiciones de trabajo. Así, los de Terranova tienen que abandonar la pesca del bacalao, pez de agua fría, que cada vez baja menos hacia el Sur, y dedicarse, en cambio, a la de la caballa, pez de agua templada, que remonta cada vez más hacia el Norte. Hoy es necesario perseguir los bacalaos basta Groenlandia y las Spitzberg. En vez de reproducirse, corno antaño, en las costas meridionales de Islandia, las platijas se congregan para desovar en las septentrionales. Inversa mente, los atunes, que antes se capturaban sólo en pequeñas cantidades en el Mar del Norte, van frecuentando cada día más sus aguas, a medida que transcurren los años. El calentamiento progresivo que produce tales perturbaciones se irá intensificando hasta 1995, para decrecer luego, como verán nuestros biznietos, hasta 2050.
En verdad, varios siglos o varios milenios no son nada en la historia de la Tierra. Los ciclos que acabamos de considerar, incluso aumentados en uno de 1850 años, probado por los astrónomos, no bastarían para explicar el ritmo de los climas en los diversos períodos geológicos. Afortunadamente, intervienen periodicidades más largas debidas a los movimientos del Sol en la galaxia de que forma parte. Cada 200 millones de años, por ejemplo, el sistema solar vuelve al mismo punto de esta galaxia, después de haber pasado por las mismas alternativas de atracciones y repulsiones de parte de los demás astros. Ahora bien, la Tierra, cuya edad es de 3,5 mil millones de años desde que se consolidó su corteza, ha asistido a diez de dichos ciclos, que han ejercido su influencia en el desenvolvimiento rítmico de sus climas.
Si es prematuro todavía el pretender sacar de ello conclusiones precisas, por lo menos se puede afirmar que los grandes períodos geológicos han tenido alternativamente un clima cálido y uniforme (Silúrico, Carbonífero, Jurásico), y otro lo bastante variado para producir a la vez, como en la actualidad, zonas desérticas y zonas polares (Cámbrico, Devónico, Permico-Triásico, conjunto del Cretáceo y del Terciario).
Apuntes propios 1952
Saludos
arbidel |