Trulli, en confianza, le dijo que si lo que quería era ganar dinero se fuera a Toyota pero que si quería victorias ni se arrimara. Toyota pone esos 55 millones MÁS los 14 de la clausula de rescisión. ¿Renault? Briatore le espera con los brazos abiertos, la alfombra roja y con bandera, banda y música. Deseando está que vuelva.
En Ferrari, mientras esté Raikkonen va a ser difícil: ¿otar vez dos gallos en el mismo corral? ¡Mama, miedo!
A mi me hubiera gustado que hubiera terminado en BMW, que está subiendo mucho. |