Hemos jugado mal, ganamos. Esto del fútbol es alimentarse de tópicos. Es como si para comunicarnos, los seres humános hablásemos en clave.
Aún mantenemos la unidad patria. La selección necesita ganar para existir, y no como Argentina que existe para ganar. Y aún así corremos el riesgo de diluirnos.
La roja se enfrentó a la roja de verdad, la de siempre, Chile. Hasta hoy la única selección capaz de arrinconar a la roja nueva, de ponerla contra las cuerdas, de recordarnos: fallos, despistes, miedos, imprecisiones, desconcentración. Jugamos mal y Villa mando a callar e Iniesta puso ese toque dulce en medio de un partido bronco, duro, peleón, un partido de mundial, un partido para competir. Eso es, competir es el verbo que aún no se ha hecho carne en nuestro fútbol selección.
La banda derecha con Ramos nos pasará factura si sigue así; debemos buscar un plan B para Xavi que es al que controlan; Piqué no estará para taparlo todo; Cecs se está ganado el no fichar por el Barça; Iker no tiene pies.
Ayer vimos nustras carencias, pero como disculpa digamos que ninguna selección ha presionado ni ha competido en 30 minutos de este mundial como Chile. Ganamos.
Un saludo |