Tienes razon, Ángel. Sabemos que estamos a un paso del verano porque los días son tan largos; porque la lluvia cae seliquín, sin temporal (aunque a tí te lo parece no hay nada de viento); porque los pájaros no paran de cantar: da gusto oir a los miruellos (mirueyos?) y da gusto por dos razones, por lo bien que lo hacen y porque sabes que en ese momento no tienen la boca llena con los arbeyos o les freses del huertu...
Por lo demás, como bien dices, el color del cielo y del agua, la riada, los troncos por el río, ¡el frío!, tal parece que estemos en otoño.
Saludos. |