El cachondeo como bien dices Ángel es de los de quedar ¡pasmaaaao!
El cachondeo es que nadie quería debatir en una camapaña sobre el PGOU y ahora va a ocurrir lo contrario pero sin decir nada. ¡Cuán parecido me parcece a hace cuatro años con la Cueva!
Ahora, los que hablaban antes de las excelencias del plan, reculan, conversos, negando tres veces (Es que la semana santa me viene encima). Ahora sale el máximo órgano del Principado, aventurero y oportunista y temeroso de cosas raras, en vispera de elecciones. Menuda cara, dura quiero decir. ¿Cómo queremos que luego, ahora mismo, el ciudadano confíe en los políticos, y más aún en los políticos de izquierdas?
Pero sigo con preguntas ¿El ISA lo conoceremos antes o después de las elecciones? Ahora todo depende de ese informe de sostenibilidad ambiental y ver si en él encajan estas prescripciones ¿u órdenes? del Principado.
Ahora creo que es el momento de que los riosellanos conozcan cuán grande es la sombra del urbanismo, capaz de mentir, de desdecir lo dicho, de no decir nada para dejarlo todo hasta ver veremos, en bocas de los políticos de turno; ese es el urbanismo que se nos estaba preparando y del que todos, excepto unos cuantos (es oportuno recordarlo), eran partícipes, ahora vemos que sin criterios o con criterios acomodaticios: ("Unos porque dejaron o no sabían nada de rellenos en el Fuerte, otros por lo mismo o porque no denunciaron como era su obligación").
Pero soy pesimista, porque incluso creo que todo esto no es más que una campaña electoral, un lavarse la cara, un pacto entre los dos grandes del municipio, por eso pregunto y pregunto ¿Cuál es el plan de los partidos sobre el urbanismo riosellano? Y pregunto porque el urbanismo no debe nunca subestimarse, e incluso me creería que todo esto estaba previsto y que todo lo que se quiete o sobre (aunque parezca que sea mucho), entraba dentro del capítulo de ganancias (por loq eu lo que quiten seguirá siendo nada) que formaron parte de las negociaciones entre los políticos y los promotores.
De vergüenza. El urbanismo ha ganado, dejando fuera de juego cualquier argumento de política urbanistica en la escena de las elecciones porque debatirán sobre lo mismo, los mismos. Y la culpa de este PGOU ahora no la quiere nadie: Ejemplo está en las declaraciones.
Un saludo |