El espÃritu del video es vender jovialidad, vitalidad, superficialidad, desconexión...Ribadesella como destino dionisiaco. ¿A quién va realmente dirigido, al turista adolescente de clase media ascendente muy a la última y sin complejos y muy preparado? Si su finalidad se limita a ese microsegmento social no hay queja, a cada cuál según su necesidad. El problema es la confusión: considerar como mainstream el gusto de una minoria dominante. Esa minorÃa dominante que consume twitter, los cuarenta principales, gandia shore, whatsapp y pastel de cabracho, es la más expuesta a ser manipulada y a la que más fácil resulta sacarles dinero. Puestos a hacer un video promocional de baja calidad artÃstica, el objetivo tiene que ser, a falta de otras alternativas, esa minoria social que es la única receptiva y la que al final tiene la moral consumista suficiente para esperar a cenar patates ali oli, croquetes caseres y ensalada de frutos del mar hasta las 12,00 de la noche. De nada hubiera servido un video promocional de alta calidad artÃstica que solo gustara a amargados antisitema de los que nunca veremos un duro. |