A raíz de la noticia de lo que va costar limpiar las fachadas (
Ribadesella invertirá 6.000 euros en la limpieza de grafitos), al leer el artículo me han llamado la atención varias cosas:
1. Que el Ayuntamiento va a limpiar las fachadas (es lo suyo)... Pero no todas; en las que no sean de piedra se reunirán con la comunidad afectada para ver como actúan porque las que tiene seguro están cubiertas contra actos vandálicos. Esto no quita para que el Municipio tenga laguna responsabilidad, digo yo. O ¿por qué unas fachadas sí y otras no?
2. Y esto me parece una aberración, en Ribadesella o en Madrid: «
En la villa ya se escuchan voces que proponen destinar algunos lugares de la villa para que los aficionados a este tipo de pintura callejera puedan dar rienda suelta a su creatividad artística.» ¿Creatividad artística? Y si me dedico acrear artísticamente en la fachada de sus casas, ¿también está bien?
Es una gamberrada, como poco, y con estas actitudes de
¡Pobrecitos! no tienen donde expresarse sólo se les da carta de naturaleza al que mañana, en aras de su expresividad, tumba una farola y dice que es una escultura. ¡Qué pintarrajeen la fachada de su casa! En ese sentido me parecen estupendas las sentencias del Juez de Menores de Granada: a limpiar fachadas para que te des cuenta de lo que cuesta arreglar tu estropicio.
3. Vándalos, en el más amplio sentido de la palabra: «Según los datos facilitados ayer por el concejal de Obras y Servicios, los desperfectos y daños materiales relacionados con el mobiliario urbano contabilizados tras la Fiesta de las Piraguas han sido inferiores a los de la pasada edición. No obstante, fueron valorados en 12.000 euros.» ¡Menos mal que este año se ha portado mejor la gente! "Sólo" 12.000 euros de desperfectos. En la glorieta del puente, en vez de un monumento a los piragüistas hay que poner otro dedicado a los que viene a destrozar la fiesta y la Villa.