Para mí Ciudad de Dios es una de las mejores películas de, al menos, los 20 últimos años. En su día tuve que analizarla y desmenuzarla concienzudamente porque una de mis profesoras tenía la misma opinión que yo, y todos los aspectos de la película me parecen perfectos. Especialmente reseñable encuentro el montaje, uno de los pilares invisibles de todas las películas (y series claro, y videoclips, y...).
Perdón por la tardanza Oto, si aún dudas en ir a verla (Alicia), mi consejo es que no lo hagas. Me pareció realmente mala, tremendamente aburrida, con actuaciones penosas (solamente se salva Helena Bonham Carter, Depp suspende con nota muy baja), un guión inexistente, sin tensión... pero muy buenos gráficos sí.
El tema del 3D es complicado y daría para un largo post analizando la situación actual. Pero no merece la pena tampoco gastarse ese extra por la entrada 3D, ¿por qué? Lo explicaré rápidamente:
el 3D se ha convertido finalmente en la tecnología "salvadora" de la industria cinematográfica. En plena crisis financiera, que afecta por supuesto al mundo del cine y bastante fuerte, estamos teniendo las mejores cifras de recaudación en los últimos años, y en la mayoría de los casos es por culpa del extra que cuesta una exhibición 3D. Ahora bien, ¿3D qué?
Hoy por hoy, la única película que ha sido concebida por y para el 3D es Avatar de James Cameron, el resto son conversiones que intentarán jugar con los trucos de toda la vida para sorprender al espectador y suplir las carencias técnicas (cualquier cosa lanzada contra la cámara para dar la sensación de que se nos viene encima).
- ¿Cuáles son las diferencias entre Avatar y el resto?
Avatar se filmó con una tecnología pionera (co-creada por Cameron) que básicamente de lo que se trata es de utilizar una cámara con dos objetivos al grabar, uno representando cada ojo humano. Así, se capturan las 3D porque se captura la profundidad de campo, no solamente la altura o longitud de un objeto, el ordenador sabe automáticamente que esa silla está dos metros detrás del personaje.
El resto de producciones que nos llegan y nos venden como 3D no lo son realmente. Han sido grabadas utilizando cámaras normales, que capturan 2D, en plano, y una vez montada la película se somete a un proceso de reconversión y renderizado en 3D, tremendamente costoso y para mí (una vez vistos los resultados del 3D de verdad con Avatar) muy por debajo de lo aceptable. Ese proceso consiste en fotograma por fotograma decirle a un ordenador la posición en el eje Z que tiene cada elemento de la imagen. Y a su vez, esa conversión puede ser mejor o peor; Alicia es de las buenas, porque se tomaron su tiempo en hacerla (se estima que para 90 minutos de película son necesarios 6 meses de conversión) y así estaba planeado desde el principio, pero después hay casos como el de Furia de Titanes, que al ver lo bien que funcionaba Avatar gracias al 3D, decidieron apuntarse al carro cuando quedaban escasos 4 meses para el estreno, y el resultado es tremendamente chapucero (otra de las características de esta tecnología de conversión es que los efectos especiales tienden a lucir menos realistas si no se hace con cuidado).
En fin, que me enrollo, pero es que es un tema que me interesa bastante la verdad. Creo que se están aprovechando de nosotros con esto del 3D, y no se merecen que paguemos las barbaridades que cuestan las pelis en 3D cuando esa tecnología no es real. La próxima película propiamente grabada en 3D si no me equivoco será la primera parte de Tintín, todas las demás hasta entonces no serán más que conversiones, así que tenedlo en cuenta a la hora de ir al cine, que con lo que se ahorra uno casi se paga un menú de palomitas y coca cola grandes. |