Queridos Amigos:
Quizá, la dureza de este poema, hiera alguna sensibilidad, si es así, pido perdón, y tal vez a otros que viven o han vivido de cerca o en propia carne la crudeza de la terrible enfermedad de un cáncer, comprendan mejor el espíritu de aliento que trato de infundirles en su lucha incansable, con mi respeto y admiración por su constancia.
OTRAS GUERRAS
(MUSA de arte mayor)
Corpúsculos malígnos, invasores
y agresivos, tomaron sacra estancia
donde el aire perdió toda su mancia,
y causó muerte a células vectores.
Quimio y radioterapia en abundancia
aplicaron doctores implacables
y lograron que fueran soportables
dolores de mordaz concomitancia.
Con valor y una fe inconmensurables,
los venenos benditos y certeros,
el tumor redujeron a someros
vestigios de escombreras inmutables.
Numerosos aliados, venerables,
con gran amor restañan aún la herida
que en el alma subsiste; redimida
la penuria de un cuerpo amedrentado
que se oculta del sol, predestinado
a una lucha constante por la vida.
26/09/09-cvg(distante)
Un fuerte abrazo. |