Hola a to2,
Respecto al tema que nos ocupa, mi opinión es que la prohibición de las corridas de toros, no se debe más que a razones políticas: los separatistas intentan suprimir todo lo que, de lejos o de cerca, huela a español, importándoles un comino si el toro sufre o no, esto para ellos no tiene la menor importancia, ni es el motivo que les ha llevado a imponer esta prohibición.
Para ellos, lo importante y lo que cuenta es distanciarse -cuanto más, mejor- de la idea y realidad de España.
Estos intentos, por otra parte, no son nuevos. Basta recordar como en un momento dado,- una Feria que se celebró en Frankfurt- arremetieron contra los escritores catalanes que, mayoritariamente, escriben sus obras en castellano, entre los que podemos citar a Eduardo Mendoza, Juan Marsé o Ruiz Zafón, llegando a afirmar los separatistas que escritores catalanes son los que escriben en catalán, y punto.
Este es un ejemplo del rechazo a todo lo que huela a España.
Voy a dejar claro que aprecio las corridas de toros, que una chicuelina, una manoletina o una verónica, encierran un arte y una belleza insuperable, pero que gusten o no los toros no es el asunto capital; cada cual es dueño de sus propios gustos y los respeto.
El núcleo de la cuestión es otro: es ver como día a día, los separatistas, con la aquiesciencia del poder central, van escalando cotas en la lucha por la independencia, van deshaciéndose de todo aquello que de alguna manera les pueda vincular con España, haciendo, además, alarde de un victimismo hipócrita insoportable.
Para ellos, lo importante es llegar a su objetivo, y si para ello hay que imponer la enseñanza en lengua catalana, se impone. (A este respecto, Montilla reconoció que sus hijos estudian en el Colegio Alemán, con pocas horas de aprendizaje del catalán: imposición para otros, no para él...).
Si para lograr su objetivo es preciso en el Parlamento hablar en catalán y caer en el ridículo -pagado por todos- de tener que contratar un intérprete para que hablen Montilla y Chaves, ambos andaluces, pues se contrata y punto.
A este paso, pronto prohibirán los tablaos flamencos y el cante "jondo", cuestión de tiempo...
Bien reflejó todo ello el periódico The Economist, que al referirse a la polémica de los toros, tituló su artículo como "Tierra de prohibición", en alusión directa a Cataluña.
Viene a mi memoria una frase pronunciada por el escritor Pérez de Ayala, asturiano por cierto, cuando refiriéndose a la vieja polémica toros sí-toros no, dijo que si fuera dictador, habría prohibido las corridas, pero que como se sentía demócrata, no se perdía una.
Y entre tanto, tenemos que soportar que desde la más alta instancia del gobierno, se nos pida que no politicemos este asunto. ¡¡Qué ironía más sangrante!!: pedir que no se politice algo que ya ha nacido politizado...
Salu2 a to2 |