Yo estoy a favor de divertirse antes que dormir, que no se quien decía que era morir un poco cada día.
Es cierto que algunos lo quieren todo de color de película de comedia romántica. Pero vivir o veranear en mitad del pueblo tiene unos inconvenientes como también numerosos privilegios. Ambos se pagan. Es como el veraneo en la zona rural, en el que muchos se sienten cómodos, pero otros protestan por los lloqueros de las vacas, los olores de las "cacas" o las luces de las farolas de los caminos (que mira que son escasas).
El lavaderu fue el polideportivo donde muchos empezaron una carrera mortal. Nadie portestó, nadie dijo ni pío por el entonces modo trágico de divertirse la juventud. Era casi el mismo sitio. En honor a los jóvenes que allí se lo hicieron, ese parque, plaza o lo que quieran , es para mí un monumento a los jóvenes riosellanos de muchas, muchas generaciones, desde aquellas verbenas de despedida del Habana, o las verbenas de los farolillos, o los cierres de mercau con un trato entre paisanos...
Divertirse o morrir, eso sí con respeto. Ribadesella revienta en dos meses. Y reventamos todos. ¿Cuántos boetellones se hacen al cabo del verano: continuidad, asidiudad, intensidad?
Yo me manifesté hace tiempo en favor de esta manera que la juventud ahora expresa, como otros lo hicieron de otras maneras en otros tiempos.
Si una manera de divertirse es controlada deja de serlo, controlar el botellón en sitios fijos para que los jóves, cual redil, acudan, es lo mismo que a la inversa, poner terrazitas en el Sueve sin poder contemplar el pase de moda de diario.
Y estoy de acuerdo och34, hay posturas que ni siquiera el anterior gobierno se atrevió a acometer. Otro vendrá...
saludos. |