Hola. Vengo aquí un ratín a comentar cosas, variedades.
Cuando entro en esta parte del foro, en un principio parece que hay diez páginas, clico en la nº 10 y resluta que hay una nº 11. ¿Os llamó la atención esto? Me ocurre cada vez que entro aquí.
Portiellu, me reí mucho con el chiste del del calderu de agua.
Un día de estos comenté que yendo con mi hijo por la calle, me puse a hacer un poco el indio y cuando me di cuenta él estaba en la otra acera silbando tangos, despistando.
Esto me recordó otra ocasión en la que, saliendo a la calle en el centro de Oviedo, empezó inesperadamente a llover a cántaros. Como la cosa más natural, me enfundé en la cabeza una bolsa de plástico que até al cuello por sus asas y quedó muy mona, con su anuncio de ferretería como si la hubiera colocado con todo cuidado a propósito. El hijo de turno en aquel ya lejano día exclamó un "¡Mamáaaaaaaaaaa!" mientras lo chorreba la lluvia sin piedad. Le dije que podía alejarse y seguir caminando en paralelo como que no iba conmigo, mientras me reía también sin piedad.
¡Probinos! Esta juventud tan liberal y que debería estar curada de espantos, resulta que tiene mil prejuicios y respetos humanos, siguen la moda esclavizados, igual que antes, tratan de mantenerse en equilibrio inestable sobre vertiginosos tacones, están informadísimos pero se enganchan al alcohol, al tabaco o a otra plantas y quedan en estado de buena esperanza (¿sabrán lo que significa esto? jejjjj) igualito que siempre. Piensa uno que lo de la homosexualidad es cosa aceptada y comprendida, pero resulta que saltan como resortes si atisban la mínima presunción en lo que uno puede decir... Total que seguimos siendo humanos, no hay duda, no son superhéroes.
Pues eso quería contar porque me acuerdo del anuncio de la ferretería en la cabeza y aún me produce risa. Y uno me llevó a lo otro. Como las cosas de El Faru pero sin categoría intelectual, sólo a nivel casero, que es lo mío. Vaya cabeza que tien El Faru.
Saludos.
P.D. Añado que entre la juventud hay de todo, por supuesto, como siempre. No me gusta generalizar y sería injusto que lo hiciera ahora, son maneras de hablar, quizá demasiado ligeras, y con las que no quisiera herir a nadie. |