No El Faru, no es el poder.
En Alemania, porque viajar con eso de que nos controlan mientras viajamos, viajamos todos casi que por imperativo legal, en Alemania, existe la posibilidad de poner tu coche a más de 180. Es un ejemplo, porque ejmplos los hay para todos los gustos y de cualquier índole.
Lo primero que debemos plantearnos es si realmente alguien, un domingo soleado o no, incluso sin ser domingo, pero pongamos (creo que es lo relevante) día festivo o de guardar por Dios o la Constitución, digo, que si alguien renuncia: a qué impulso vital. Poque tal vez nadie renuncie a ningún impulso vital; ni tal vez exista alguien que aún renunciado a cualquier impulso, quiera ser algo en la vida. Porque pudiera ocurrir además lo contrario que no se renuncie a nada y se quiera ser algo, o viceversa. O a lo mejor tus impulso vitales coinciden con no querer ser nada en la vida, y ser nada en la vida lleve consigo, en ese código, promulgar leyes a los demás....
Si partimos de que alguien quiere esperar algo porque ha renunciado a algo, es partir de un prejuicio previo: los que nos mandan han renunciado a mucho y ahora, mandando, ejecutan su venganza desde arriba. ¿Es eso lo que se quiere decir? ¿eso es lo que hay tras toda ley? ¿no existen, pues, leyes, sin más, o sea, leyes hechas por el hombre que no respondan a aviesas intenciones diganas de mayor crédito Freudiano? ¿Son así todos los que proponen leyes un día de domingo cualquiera? Porque nosotros ya no tenemos la ambición prometeica, ella está metida en nosotros; no nos podemos definir sin ella.
Lo que busca el hombre no es poder, El Faru, es otra cosa más importante que el poder.
Un saludo |