Si recuerdo es palícula. Creo que en ella lo más sobresaliente no es lo que nos reflejas en tus comentarios siguientes, sino otro asunto aún más delicado.
Decía el candidato que él quería hablar, explicarse, decir lo que pensaba, exponer sus ideas, vamos lo que se supone debe hacer un ciudadano que quiere representar a sus convecinos. Pues le dijeron que no hacía falta, que todo eso que él pretendía ya iba incluído en el lote: ropa, poses, modos, maneras, gracias, saludos, risas...Todo ello lleva implícito la carga semántica de la política que un cadidato quiera decir.
Por eso hoy, la política, equivocadamente para los que hacen la política, es decir los del marketing eso dichoso, (unos subalternos de los que manadan, de El Poder), consideran que la lejanía se subsana con puesta en escena evitando la bamabalina y la tramoya.
En cuanto a las listas abiertas o cerradas es una batalla que algúndía llegará a plantearse en serio, estoy seguro.
Un saludo |