TIC,TAC,TIC,TAC, este reloj no se mueve, !!!paciencia!!!, veo que poco a poco vamos entrando, si es que no podemos vivir sin saber de Ribadesella y de los riosellanos, supongo que en todos los pueblos de España pasará igual, pero este es especial.
Somos muchos los que estamos fuera , y que añoramos nuestra tierra, es curioso, como uno tiene apego a lo que conoció de crío, en la puebertad y la juventud, en el fondo digo yo , que es un deseo vehemente a volver a una época que por desgracia no volverá, pero quedan los recuerdos, esos que te hacen sonreir, que por otra parte en la actualidad no hace uno mucho.
Recuerdo en la zona del muelle , a los críos pescando panchinos, con , simplemente sedal, boya pequeña y , simplemente un anzuelo, cómprabamos si había perres una sardina en la Pescadería de Victor el carretu, y nos tirábamos la mañana sentaos en la orilla del muelle, eramos muchos los críos que lo hacíamos,c !!ah!! y el sedal enrollau en un corchu, nada de cañas, eran muy caras, no nos lo podíamos permitir, llenábamos una pequeña cesta de panchinos, que después en casa, rebozadas en harina y fritas en la sartén eran un manjar.
Después del "duro trabajo" ibamos a la rula a Laureano y le comprábamos una Pepsi de 1/2 litro bien fría por 5 pesetas, y para forrar a Casa Juanita, a por pantera rosa,tigretón o Bony, por ese orden de preferencia,( para mi,claro,), y a !!jugar!!, sobre todo fútbol, allá empezábamos 4 para 4 o 6 para 6 y acabábamos, ni se sabe cuantos acabábamos, por lo menos 30 o 40 chavales de edades entre los 12 y los 23 años, eran partidos interminables, hasta que las madres en las balconadas de las casas empezaban a gritar el nombre de los rapaces, avisándolos de la cena, y del final del día, poco a poco y a regañadientes, íbamos enfilando el camino de la casa, donde nos esperaba la cena, unos tortos con huevu y leche, unes patates frites con huevu, y poco mas, todavía no sabíamos que existían los sandwich, hamburguesas, pizzas y demás comida que tan en boga están al día de hoy.
Ver un poco de tele hasta que salían los dichosos dos rombos, en los que nuestras madres, nos conminaban a acostarnos, los dos rombos era un veto a los niños, lo desconocido, aquello que con el paso de los años desapareció, marcó, un poco nuestra educación, donde teníamos unas reglas inviolables, lo cual no discuto si está bien o no, simplemente eso hoy, no existe, y ¿están los críos de hoy mejor educados de lo que lo estuvimos nosotros?, cada cual que saque sus conclusiones, solo se una cosa, nosotros sin tecnología ni los adelantos de hoy en día , si disfrutamos de la infancia, con muy poco, !!!que bien que lo pasábamos!!!, y nada de obesidad , ni problemas de comunicación, ni muchos de los problemas que aquejan a los niños de hoy en día, en fin.
Teníamos un juego en la plaza nueva que se llamaba marro, sabíamos cuando empezaba, !!pero había días que nos íbamos a casa sin que acabara!!!, después había juegos peligrosos, sobre todo aquellos en los que se usaba tirachinas, muchos cristales rotos, y sobre todo ojosv morados, o piernas, brazos y demás partes de nuestro maltratado cuerpo, la moda de ese juego por suerte pasó y volvimos a otros mas civilizados.
Sería bueno que alguno de vosotros se animara, y nos contara de sus juegos de niñez, así pasaríamos un rato agradable, nos reiríamos, y aparte de contarnos nuestras experiencias, hacemos un rendido homenaje a una parte de nuestra vida que da pena , que nunca mas vaya a volver, la niñez, Un abrazo a todos(as) |