Vale campu les rolles, yo no tengo claru a quién votaré aquí, si quieres verme del PSOE, alla tú. Al que no votaré en la vida que me queda será al PP, así que ya tenemos algo en común, los dos somos anti algo. Personalmente estoy cansau de moralistas, especuladores, fanfarrones y señorones, y todo ese haz de gente inmaculada y maravillosa que forman el Partido Popular, para quien todos los demás que no piensan como ellos, o mejor, que no son como ellos, o son socialistas o poco les falta. A sus ojos todo el que les lanza una crítica resulta ser un radical o en proceso de radicalización, un irresponsable, o un idiota, panfletista, bolchevique, zapatista, etc... Y con su lenguaje de todos los días sobran tres cuartas partes del país, que no les llegan a sus excelencias ni a la suela de los zapatos. Y mientras tanto llevan cuatro años de campaña electoral, de movida en movida, como si sólo ellos tuvieran derecho a dirigir este país. Y a ese nivel pasa lo mismo en Ribadesella, que las bravucadas de Miranda son un día sí y otro también. Con esta estrategia de bronca y despiste convencen a unos cuantos de que hacen algo. Para mí, lo repito, en doce años que lleva este tío gobernando en Ribadesella son miles las carencias de su política paisanona y muy pocos sus méritos, por no hablar de los chanchullos que se le achacan y que más o menos todo el pueblo intuye porque saltan a la vista. Lo fácil es poner el grito en el cielo y llamar incompetentes a los demás, pero no hay mayor incompetencia que dejar los pueblos en manos de los especuladores urbanísticos, y en esto, salvo excepciones, el PP se lleva la palma por mucho que chille, como en su día se la llevó el PSOE con sus corruptelas varias.
Al Cesar lo que es del Cesar. |