Sí, pero es tan difícil de medir. El beneficio personal es un termino demasiado ambiguo, es un poco como la felicidad, el progreso... no son fáciles de medir. Podemos medir la renta per capita, el numero de móviles por cada 100 habitantes, el grado de ocupación en el mercado laboral de la mujer... pero eso no es exactamente ni necesariamente felicidad o progreso.
Como inspiración en la gestión lo veo corrrecto, pensar en maximizar el bien conjunto de la sociedad que se trate y que se esté gestionando. Pero a la hora de resolver una cuestión concreta no ayuda, porque no se puede medir de forma objetiva y clara.
Cuanto se perjudica y a cuentos y cuanto se beneficia y a quienes son apreciaciones subjetivas y discutibles.
Así que no queda otra que recurrir al debate, al diálogo, a la política, a la negociación. |