De ellas decía Julio Camba en su casa de Luculu y donde nos habla del arte de comer , que no debían comerse con la virtuosa esposa, madre de nuestros hijos, sino con """la amiga""" porque no hay señor que mantenga el decoro si desea disfrutar de ellas como es debido, o sea comiéndolas con las manos.
Álvaro Cunqueiro, novelista ,poeta ,y gastrónomo decía que debían comerse sobre una rebanada de pan de boroña y acompañadas de cachelos ( patata cocida ), y es cierto, no hay mejor acompañamiento que ese, pero lo que no dijo, porque era gallego y sus paisanos le hubiesen matado a patos , era que su mejor compañera es la sidra.
Un culín de sidra bien escanciada refresca la boca y anima a pedir otra docena, porque las sardinas se deben comer por docenas. Asadas y doraditas y donde ligeramente se debe perder algo de la piel del lomo de la sardina , Es un arte dorarlas y con la dosis exacta de sal Es un manjar de dioses
Yo creo que Ribadesella debería hacerle un homenaje a la sardina, como en Santurce, porque eso es lo que buscan los visitantes que en Madrid, Barcelona tienen de todo, menos una docena de sardinas recién pescadas y asadas a la parrilla de leña.
En Santurce y en la época de la sardina se ponen en la zona de las embarcaciones, alejados de los restaurantes los pescadores a asarlas, son deliciosas El precio por seis sardinas es exagerado , pero es un placer. La sardina la asocio cuando en Ribadesella las ofrecían diciendo Sardina fresca , y mas tarde sardina recién pescada y asada
También hay angulas, esos diminutos y sinuosos pececillos insípidos que desde que los vascos los pusieron de moda ya no hay quien los toque, pero creo que no merece la pena hablar de ellas, no solo por su precio si no porque en verano todas las que se venden son congeladas.
Recuerdo que un día y cuando la angula no era un manjar tan caro mi tío me llevo a comerlas ,a la Guía las pidió picantes , tal vez demasiado para un niño que era , pero en mis glándulas salivares quedo impreso ese gusto Por tanto siempre que las como las asocio con mi tío
Los que no están congelados son los percebes, aunque el precio a veces los haga prohibitivos. Hace muchos años, los vendían en la playa en cartuchos, como si fuesen palomitas, tal vez lo soñé o tal vez confunda el lugar y aunque resulte casi una provocación, yo cada año, un día me compro medio kilo y me lo como sentado en la arena de la playa y mirando las olas romper, como cuando era niño, porque hay cosas que deben comerse mirando al mar, a esa mar limpia y sugerente de Ribadesella , que en ocasiones cuando estas solo es como si te llamara o será la xana la que uno oye en esos momentos, de soledad contemplado el mar y que te invita con las olas que la mires y te embobes con su ruido
De ella salen los horribles tiñosus, un pez , que cada vez que lo capturaban decían un tiñoso, cuando yo era niño, otros lo desenganchaban y lo devolvían a la mar Nunca entendí a los pescadores de caña después de pasar horas y coger algún pescado lo devolvían según el tipo de pez que fuera a la mar
Pero pasado el tiempo entendí que en Asturias hay dos variantes y una no es comestible .Volvamos con el tiñoso comestible, ja, ja,ja,ja , antes de que Juan Mari Arzak inventase su pastel de cabratxo y su precio se disparase, los pescadores riosellanos lo usaban para hacer una deliciosa sopa ¡¡¡qué rica era !!! Recuerdo la que hacía la mujer del práctico, creo recordar que le llamaban el Solitario,( no sé porque ) era como comerse todo el mar en cada cucharada. Llevaba cebolla sin cortar , un tomate , patata y unos trozos enormes de pescado , no recuerdo más ingredientes seguro que tendrá más Pero el olor era que invitaba a asaltar el barco o la casa donde la hacían
continua |